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13 de febrero, 2026

Ríos, café y atardeceres: por qué Montería se está convirtiendo en el nuevo destino sorpresa del norte colombiano

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Montería, Córdoba — Cuando uno piensa en escapadas cerca de la costa Caribe, siempre vienen a la mente Cartagena, Santa Marta o Barranquilla. Pero, al adentrarse unos kilómetros tierra adentro, en las orillas del río Sinú, Montería se perfila como un destino con alma propia, mezcla de naturaleza, cultura sabanera y ritmo tranquilo que invita a quedarse un poco más cada vez.

Del río Sinú al paseo peatonal

Recorrer el paseo peatonal junto al río al caer la tarde es una de esas experiencias sencillas que se quedan en la memoria. Caminantes, parejas, familias y visitantes se mezclan alrededor de presentaciones musicales espontáneas, vendedores de jugo natural y quienes simplemente vienen a disfrutar el cielo pintado de naranja y coral.

En temporada alta —generalmente diciembre a marzo y junio a agosto— el paseo se convierte en un punto de encuentro para locales y turistas, con mercados artesanales y comida típica que resalta la gastronomía cordobesa: desde arepas de huevo hasta platos con pescado fresco del Sinú.

Naturaleza que sorprende

A pocos minutos desde el centro, la región revela uno de sus mayores tesoros: los bosques de manglar y humedales donde la biodiversidad es protagonista. Aquí, caminatas ecológicas y paseos en canoa ofrecen la oportunidad de observar aves migratorias, garzas blancas, babillas e incluso nutrias río arriba.

Los guías locales cuentan que, a diferencia de otros destinos naturales más saturados, la conexión con el entorno en Montería es íntima y auténtica —sin grandes parques temáticos, pero con la naturaleza “tal como es”, intacta y cercana.

Café, cultura y encuentros

La escena cultural de Montería ha crecido junto con el turismo. Cafeterías emergentes, espacios de arte urbano y ferias de libros han convertido algunos barrios en pequeños polos culturales. Los visitantes cuentan que es fácil cruzarse con músicos ensayando en una esquina o con artesanos ofreciendo piezas de trabajo tradicional cordobés.

Además, en la zona rural que rodea la ciudad se encuentran fincas cafeteras y agro-ecoturismos donde los turistas pueden aprender el proceso del café —desde la siembra hasta la taza— y probar variedades que hasta hace poco solo se conocían localmente.

Tips prácticos para el viajero curioso

  • Mejor época para ir: enero–marzo y junio–agosto, cuando el clima es seco y los eventos culturales son más frecuentes.
  • Moverse por la región: rentar bicicleta o moto es una alternativa popular para explorar zonas cercanas y descubrir miradores naturales.
  • No te vayas sin…: probar la leche de coco con ñame, especialidad local que combina sabores dulces y terrosos.

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